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lunes, julio 10, 2006

¿COMO REACCIONARIAS TÚ? (TU ÉTICA PERSONAL)



Vamos a poner que te encuentras una cartera en la estación del metro.

La recoges y la abres con la intención de identificar a su legítimo dueño, por medio de alguna foto o acreditación. Descubres que está llena de dinero, y por la documentación, carnets y pistas varias que en ella se encuentran, deduces que pertenece a una persona opulenta, sin estrecheces económicas. Te ves entonces en un dilema: ¿la devuelves o te la quedas?

Por una parte, tenemos que a uno no le gusta que le roben, y se suele decir que no hay que hacer a los demás lo que no queremos que nos hagan a nosotros, luego de este principio se deriva el respeto a la propiedad privada ajena.

Por otra parte, se suele tender a aceptar que es bueno lo que produce más beneficio, y ya que una cantidad de dinero importante proporciona comparativamente más beneficio a una persona de clase media que a alguien de clase alta, puedes pensar que es legitimo en este caso la gestión de los recursos ajenos.

Tienes presente en todo caso la intención de hacer lo correcto. Aunque también tienes tentaciones de disponer de la cartera al margen de consideraciones éticas al uso.

Pues bien, según este dilema, vamos a ejemplificar las vertientes éticas existentes:

devolver la cartera respondería a un criterio ético deontológico, es decir, que se basa en el deber (deón). Debemos respetar la propiedad ajena, a modo de postulado y como algo independiente de sus consecuencias. Este criterio heredado de Kant se puede formular mediante una frase:
"obra de modo que puedas querer la máxima de tu acción como ley universal"
Si crees que el respeto a la propiedad privada ha de ser una ley a respetar incondicionalmente y de modo universal, deberías devolver la cartera.


gestionar los recursos ajenos contenidos en la cartera respondería probablemente a un criterio teleológico, heredado de Aristóteles, que se basa en la finalidad (telos). Debemos hacer lo que traerá unas mejores consecuencias, independientemente de otros compromisos. Este se puede formular así:
"la buena acción es el fin, y el fin justifica los medios"
Si crees que el contenido de la cartera le va a hacer mayor bien a ti o a otras personas antes que a su propietario, debes quedártela y gestionar sus recursos del modo más adecuado.


( así quedan ejemplificadas las dos grandes orientaciones éticas occidentales: deontología y teleología )


guiarnos por nuestra intención respondería a una vertiente ética que se suele manejar menos que las anteriores, y se llama Aretaica o "de la virtud", que enfatiza en las cualidades del agente.

El matiz respecto a las éticas anteriores es que el acto se cifra como bueno o malo ya no por hacerlo basado en el telos o el deón, sino por la virtud que exprese quien realiza el acto. Es decir, que no importaría si devolvemos la cartera o nos la quedamos, si obedecemos a un principio de deber o buscamos una finalidad: lo que importaría es la voluntad que se encuentra detrás del acto, si se actúa por cobardía, valor, altruismo, egoísmo, indiferencia, etc… Este principio se puede enunciar como:
"la intención es lo que cuenta"
Según esto, tan bueno sería devolver la cartera como quedársela, si la intención de la que parte el acto es noble.


una cuarta orientación sería el relativismo ético, según el cual todas las normas morales son relativas a la persona, la localización geográfica, el momento en el tiempo, la cultura... El relativismo derivaría en la negación de cualquiera de las vertientes éticas anteriores, ya que no hay norma moral objetiva, inmutable o universal.

Esta vertiente ética suele ser muy celebrada por los detractores de los movimientos por la integración animal, que apelan a ella para justificar la explotación y su participación en esta. Llama la atención que estas personas suelen apelar a este criterio sólo para las normas que les incomodan. Aunque no siempre es así, y hay quien es consecuente con este criterio y opta por no valorar bondad o maldad “per se” en los actos humanos y las consecuencias que de ellos se derivan con carácter general. Esto se puede formular de la siguiente manera:
"todo es relativo"
Según este principio no habría nada de malo en quedárse la cartera para uso personal de su contenido, aunque ello respondiera a una actitud egoista o poco solidaria.


De este modo tenemos que las formulaciones básicas de las principales teorías éticas son las siguientes:

ética deontológica:
"obra de modo que puedas querer la máxima de tu acción como ley universal"

ética teleológica:
"la buena acción es el fin, y el fin justifica los medios"

ética aretaica:
"la intención es lo que cuenta"

relativismo ético:
"todo es relativo"


Una vez que sabes todo esto, puedes responder: ¿que harías tú si te encontraras una cartera en el metro?

( artículos relacionados: anécdota: una libreta en la acera )

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