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martes, mayo 30, 2006

IMAGEN: LA NUEVA TEORÍA DE LA EVOLUCIÓN


( podeis verlo en tamaño más grande pulsando aquí. Idea original extraida de el Paleofreak )

 

lunes, mayo 29, 2006

ESPECISMO



Lo prometido es deuda, así que aquí está el artículo que tenía pendiente sobre la palabra especismo y sus implicaciones.

Hoy en día no existe una definición reglada en castellano sobre este término, ni figura en el diccionario de la RAE (por el momento), pero podemos tomar como partida esta acepción:

"el trato desfavorable hacia un individuo en base a la infravaloración de sus intereses o la negación de sus derechos, por el simple hecho de pertenecer a una determinada especie."

Esta definición puede plantear dos problemas principales:

1º. que las plantas, bacterias u hongos también pertenecen a otra especie, y este término se refiere solo a animales no-humanos.

2º. que hay que aceptar que la base del derecho parte del reconocimiento de unos intereses.

Vamos a considerar en un principio que efectivamente el derecho es, en un sentido amplio, el sistema mediante el cual se reconocen y respetan los intereses (no es la única posibilidad, aunque es la más habitual) y los individuos que no los desarrollan no pueden ser considerados sujetos de derecho. Pero, ¿qué significa interés? El diccionario de la RAE ofrece varias entradas. Vamos a obviar las que carecen de relevancia a estos efectos y centrarnos en dos principales:

interés.
1. Inclinación del ánimo hacia un objeto, una persona, una narración, etc.
2. Conveniencia o beneficio en el orden moral o material.

La entrada habla de inclinación de ánimo. Sabemos que los animales sí que tenemos inclinaciones de ánimo, pero ¿lo tienen las plantas, bacterias u hongos? Es un poco difícil mantener algo así. En ausencia de un sistema nervioso, no existen evidencias de que estos individuos desarrollen atributos como la voluntad o el pensamiento, necesarios para desarrollar ánimo hacia las cosas.

Sin embargo, la entrada habla de conveniencia o beneficio. Resulta plausible afirmar que una planta, hongo o bacteria se beneficia o le convienen ciertas cosas, más que decir que desarrolla un interés de ánimo hacia ellas. Es normal por tanto que haya quien proteste cuando se dice que las plantas no desarrollan intereses vitales, y que por lo tanto el antiespecismo las discrimina.

Pero en este caso tal vez sea más correcto hablar de una tendencia vital más que de interés, considerando la tendencia vital el impulso que inclina a una entidad hacia un mayor orden y le aleja de la entropia, cosa que sucede de modo natural y diferencia a las entidades vivas de las no vivas.

Este matiz de la tendencia vital es importante. No obstante, no parece que haya muchos problemas en aceptar como correcta la definición inicial de especismo, si finalmente aceptamos que:

A. plantas, hongos y bacterias no desarrollan intereses vitales, sino que expresan una tendencia vital.

B. la base del derecho responde a preservar intereses vitales, y no necesariamente a preservar la tendencia de los fenómenos naturales.

A partir de esta definición general, existen diferentes tipos de especismo:

1. especismo antropocéntrico: es la discriminación hacia los no-humanos en general.
2. especismo de la preferencia: es la discriminación de unos animales no-humanos frente a otros.

Estos dos tipos se dividen en dos subgrupos:

A. especismo directo: se discrimina a un individuo por el simple hecho de no pertenecer a una especie determinada.
B. especismo indirecto: se discrimina a un individuo por el simple hecho de que su especie carece de alguna característica irrelevante.

Así tenemos que existe:

- especismo antropocéntrico directo: “los animales no merecen derechos por no pertenecer a la especie humana”

- especismo antropocéntrico indirecto: “los animales no merecen derechos porque carecen de autoconciencia o capacidad de comunicación”

- especismo de la preferencia directo: “los perros y gatos no deben ser comidos porque no son vacas o cerdos”

-especismo de la preferencia indirecto: “los perros y gatos no deben ser comidos porque son más inteligentes o bonitos que las vacas o los cerdos”

 

miércoles, mayo 24, 2006

AMPLIACIÓN DEL BLOG


Como podeis ver, he cambiado y ampliado la estructura del blog, añadiendo dos secciones a las que se puede acceder a través de la nueva barra debajo de la cabecera.

El primer botón conduce a sitios veganos, una sección que acabo de crear y que supone una recopilación de sitios de temática vegana que existen por la red en castellano. El segundo botón conduce a test de ética y moral, una sección ya existente pero que hasta ahora sólo se podía acceder a través de un artículo anterior.

Si conoceis alguna página, blog, portal o foro en castellano que no esté incluido en la lista de sitios veganos, podeis indicarmelo y si cumple los requisitos la incluiré. Tienen que ser lugares que traten sobre veganismo, que tengan un mínimo de calidad, y que no fomenten el bienestarismo, el ovo-lacteo-vegetarianismo, o hagan apología del uso de animales de alguna manera.

Si quereis poner algún comentario sobre el test de ética y moral, también podeis hacerlo aquí.

Espero que os guste el cambio.

 

sábado, mayo 20, 2006

¿DISFRUTAR EN LA IGNORANCIA?


Vamos a imaginarnos que consideramos la capacidad de sentir (es decir, la intensidad en el sentir) como la característica que debe contemplar toda ética, de modo que los actos buenos o malos dependen exclusivamente de si fomentan dolor o placer en mayor o menor número de individuos. Esto supondría dejar de lado cualquier otra cuestión ajena a esta capacidad si no van en favor de la misma. La libertad, el acceso a la cultura, incluso conocer la realidad, son valores y principios que podrían ser rechazados por no contribuir o incluso dificultar el disfrute de un individuo o colectivo de individuos.

Como ejemplo valga “Matrix”, una película donde la mayoría de los seres humanos son manipulados pero no sufren porque viven felices en una realidad virtual alternativa, mientras que los pocos que han tenido acceso a la verdad, se ven obligados a luchar en un mundo apocalíptico. Uno de los personajes llamado Cifra incluso prefiere volver a ser insertado a la matrix, olvidarlo todo y así vivir feliz en su ignorancia.

Bueno, si nos imaginamos esto, vamos a poner un ejemplo práctico:

Estamos al cuidado de un individuo -no importa la especie- y le proporcionamos a diario cierta dosis de una droga que le da gran placer y ninguna molestia, tanto a corto como a largo plazo. Algo parecido al soma de “un mundo feliz” de Aldous Huxley. Por el contrario, le mantenemos encerrado, sin contacto con nadie, privado de su libertad, ya que el contacto con el exterior, la cruda realidad, u otros individuos crueles, le puede causar mayor dolor que estando encerrado pero a salvo. Además, la droga ya le proporciona la misma intensidad de placer que cualquier otra experiencia que tuviera en libertad.

En definitiva, le privamos de todo excepto del placer, que se le proporciona de modo indiscriminado.

Teniendo en cuenta todo lo expuesto con anterioridad, ¿consideráis que hay algún problema en hacerle a un individuo a nuestro cuidado algo así, siendo que obtiene el mayor disfrute posible? Razonad la respuesta, por favor.

 

jueves, mayo 18, 2006

CANCIÓN ESPECISTA: "OPÁ, YO VIAZÉ UN CORRÁ"

Ya van varias semanas que nos machacan por las múltiples televisiones de este pais con el dichoso tema de “opá, yo viazé un corrá”, que hace apología de la explotación animal. Tan sólo espero que pase de moda cuanto antes y no se convierta en la canción del verano como algunos pronostican.

Para los que no la hayan escuchado, la letra dice lo siguiente:

Opá, yo viazé un corrá
pa echá gallina y pa echá minino.
Opá, yo viazé un corrá
pa echá perdice y echá pajarillo.

Opá, yo viazé un corrá
pa echá guarrilla y pa echá guarrillo.
Opá, yo viazé un corrá
pa echá una potra, ¡Ay, con zu potrillo!



(así sigue un rato)


pd: ya sé que este no es un artículo muy interesante, pero tenía que desahogarme porque ya me tienen harto con la canción y el videoclip.

PREJUICIOS TÍPICOS


Estos son algunos de las típicos prejuicios que se suelen presentar en contra de los partidarios de la integración animal:

1. la acusación de antropomorfismo:
atribuyes a los animales cualidades propias de los humanos

2. el desconocimiento de una barrera ontológica entre humanos y el resto de animales:
no puedes pasar por alto que no poseemos la misma conciencia, racionalidad, capacidad comunicativa…

3. la ignorancia de la posición “natural” totalmente justificada de superioridad y dominio de los humanos respecto al resto de animales:
es normal que el fuerte se imponga al débil

4. la errónea jerarquización de importancia en la escala de valores:
te ocupas de los animales mientras asistimos a continuas violaciones de los derechos humanos

5. la ausencia de preocupaciones realmente importantes:
como se nota que te sobra el tiempo

6. la falta de experiencias vitales:
como se nota que no has pasado hambre

7. el desconocimiento de la barrera moral:
los animales no pueden ser sujetos morales pues no entienden qué es la moral

8. el desconocimiento de la barrera jurídica:
no se puede juzgar a un lobo por comer a una oveja

9. el sentimentalismo como motivación:
hay que tener mucha compasión para luchar a favor de los animales

10. la falta de realismo o desmedida ambición:
la crueldad y el sufrimiento innecesarios pueden acabar, pero no la explotación

...

 

viernes, mayo 12, 2006

IMAGEN: COMER DE TODO

 

sábado, mayo 06, 2006

¿PIES MANCHADOS DE SANGRE?


El uso de cuero en las botas de trekking suele ser habitual. Este tipo de calzado suele durar mucho tiempo si se cuida bien, así que lo normal es que una persona se pase al veganismo antes de esperar a que sus botas se rompan y se vean en la obligación de comprar otras. Por eso hay veganos que consideran que no hay nada de malo en llevar botas con partes de animales sometidos, si la compra se realizó antes de adoptar el veganismo como “way of life”.

Sin embargo, el uso de este tipo de calzado es muy criticado por algunos veganos por considerarlo un acto intrínsecamente especista y que da mala publicidad. ¿Son estas críticas justificadas? Es difícil pensar que alguien lleve de modo normal calzado de piel de humano. Y ciertamente la gente compra lo que ve, y si no lo ve no lo compra.

Pero se me ocurren dos objeciones:

1. Hay que tener en cuenta el contexto. Hacer una comparación directa con la situación actual no tiene mucho sentido, ya que no hemos vivido el antecedente de que se hayan usado humanos para fabricar botas de piel. Si resultara que lo hubiéramos vivido, puede que decidiéramos comprarnos unas botas nuevas o puede que no. Habría que hacer balance.

2. Hoy en día podemos encontrar en el mercado botas de tipo sintético de apariencia idéntica a unas botas de trekking no veganas. Casi todo el calzado vegano (por no decir todo) es de apariencia muy similar al resto, y resulta mucho más atractivo llevar unas botas nuevas que unas viejas, así que es posible que llevar botas antiguas no veganas provoque menos efecto consumista que llevar unas flamantes botas veganas, que puede provocar el efecto de que mucha gente desee comprarse botas nuevas, independientemente de su procedencia, sobre todo si la alternativa vegana es similar en forma y apariencia.

Además de estas dos objeciones, hay que tener en cuenta que para la fabricación y tansporte de unas botas nuevas muy probablemente algún animal habrá salido perjudicado durante el proceso, por el camino, o como efecto de la contaminación que causa las fábricas que los realizan. Al final, la principal víctima del consumismo son los animales no-humanos.

En todo caso, conviene valorar qué importancia tiene todo esto dentro de la ideología vegana que se pretende transmitir. Los niveles de implicación son variables de unas personas a otras. Me pregunto por qué para algunos veganos no es lícito reutilizar el antiguo calzado no vegano, y sí lo es por ejemplo utilizar productos que lleven colorante E-120 (extracto de cochinilla). Comprar en el supermercado es un acto público, la gente ve que compramos un producto “X” con E-120, puede que se anime a comprarlo también. Y andar mirando los componentes de un alimento no supone mayor esfuerzo que andar mirando los materiales de unas botas.

Otra cosa es que decidamos no reutilizar ningún producto de origen animal por sentirnos mejor con nosotros mismos. Pero si nadie sale perjudicado de ese acto (o existen fundadas dudas de que las alternativas pueden ser peores) se trata de una cuestión personal a decisión de cada uno, de la que nadie tiene porqué pedirnos cuentas, ni nosotros tenemos porqué darlas.

"LOS ANIMALES TAMBIÉN SE COMEN ENTRE ELLOS"


Este razonamiento suele usarse para justificar la actitud de explotación que se mantiene hacia los animales no-humanos:

"¿por qué no voy a comer animales, si entre ellos también se comen?"

Esta es una realidad que un vegano difícilmente puede negar, ya no sólo porque supone un escoyo importante a la hora de transmitir la falta de ética que hay en matar animales, sino porque es normal desear que ningún animal sea asesinado por humanos o no-humanos. Si no hacemos nada por evitarlo es porque sabemos que las consecuencias de ello pueden ser peores que el problema que se pretende evitar. De modo que tenemos un problema de difícil solución, prácticamente endémico.

La respuesta más plausible de un vegano en los casos en que es llamado al atención sobre este hecho, suele ser que los humanos (o la mayoría de ellos) son individuos con posibilidad de actuar de un modo ético mientras que los no-humanos no tienen esa posibilidad. Y presuponiendo que existen motivos para actuar con ética si la posibilidad existe, lo lógico es hacerlo, independientemente de lo que hagan los demás individuos.

Pero esta argumentación, aunque es perfectamente coherente, tiene 2 problemas principales:
  • 1. que la persona que arguye la justificación no presuponga que exista obligación de actuar en modo ético alguno.
  • 2. que aunque lo presuponga, no comparta nuestro entendimiento de la realidad.

- El punto 1 no suele presentar gran dificultad. Es vox populi la regla de oro de la ética que reza “no hagas a los demás lo que no quieres que te hagan a ti”. En esta formulación se expresa que no debemos hacer real para otros lo que tampoco queremos que para nosotros sea real, aunque de incumplir lo primero no se derive necesariamente lo segundo.

Esta sería una buena razón para defender por qué se debe actuar de modo ético, y suele ser comprendida sin demasiados problemas (en realidad se produce de modo intuitivo) por el común de las personas.

Para aquellos que no lo comprenden, tal vez necesiten saber que tener en cuenta la ética (o naturaleza) de sus propias acciones significa vivir según la realidad, e ignorar la ética es ignorar la realidad.

Existe una relación directa entre realidad y ética. El hecho de mentir es algo intrínsecamente negativo, porque va en contra de la realidad, y por eso resulta éticamente incorrecto. El comportamiento ético está a favor de la realidad, y algo deja de ser ético cuando va en contra o no se ajusta a ésta.

Esto no quiere decir que una mentira no forme parte de la realidad, pues se produce de modo real. Pero vulnera el principio de realidad y por ello suele ser rechazada con carácter general.
Es fácil entender que todo lo que va en contra de la realidad merece ser rechazado.

- El punto 2 es más difícil, precisamente porque el entendimiento de la realidad varía radicalmente de unas personas a otras. Según se entienda lo que es verdadero o falso, se considerará que resultan éticamente correctas unas cosas u otras.

Por ejemplo: se suele considerar el robo como algo intrínsecamente malo, pues va en contra de la realidad. Si un objeto es de otra persona, entonces no es mío, y por lo tanto poseerlo va en contra de la realidad. Esto suele ser lo habitual. Pero una persona que no considere que la propiedad privada tiene valor verdadero -y por tanto entienda que nada pertenece a nadie- no considerará el hecho de robar como un acto falto de ética. Ni siquiera compartirá que el concepto “robo” tiene un significado real.

Con la muerte de animales no-humanos pasa algo parecido. No se suele considerar una posibilidad real que no sean asesinados por otros animales, ya que suele ser habitual ver cómo unos se comen a otros, sin quedarles además otro remedio. Por ello hay quienes no pueden considerar el respeto a su vida como algo real, pues no conciben una realidad en la que no sean depredados, mientras que sí que pueden concebir una realidad libre de innecesarios asesinatos humanos.

Si todos los animales fueran hervívoros, su defensa sería mucho más fácil, pero siendo como es la cadena trófica puede parecer que tratar de salvarlos va en contra de la realidad. Este entendimiento sesgado se debe al abismo -en parte real, en parte imaginario- que ha creado el ser humano respecto al resto de la naturaleza, cuando resulta que hasta hace bien poco los humanos también formaban parte de la cadena trófica no sólo como depredadores, sino también como presas.

Sea como sea, evitar la depredación entre los animales no-humanos sin ocasionar su muerte es un problema de muy difícil solución, y supone un punto flaco importante a la hora de transmitir el mensaje vegano.

 

lunes, mayo 01, 2006

PREGUNTA DIFÍCIL: ¿EL NIÑO O LA RATA?


A los que defienden la igualdad animal a menudo se les plantea un falso dilema, elevado a la categoría de cuestión vital.

"elije, ¿el niño o la rata?"

Traducida, significa que si consideramos que la vida de un rattus norvegicus vale tanto como la de un homo sapiens.

Al recibir esta pregunta, es posible que uno no tenga ganas de entrar en estas cuestiones -o que no le apetezca hacerlo de este modo-, en ese caso basta con responder al interlocutor que no hay ninguna necesidad de elegir entre el uno o el otro. Y si insiste, responder sencillamente "no lo sé."

Si por el contrario nos interesa profundizar en ello, uno debería estar en disposición de defenderlo de un modo coherente, y sobre todo, tener claro el porqué de esa elección y asumirlo con firmeza. Detrás de este tipo de preguntas rara vez suele haber otra intención que no sea desprestigiar al vegano que lo defiende, y de rebote a su filosofía de vida. Por eso hay que estar preparado, o si no mejor eludir la cuestión.

Existen dos posturas: algunos veganos piensan que uno de los dos grupos (el humano o el no-humano) debe preponderar por encima del otro -sea por las razones que sea-, otros veganos consideran que los animales, indistintamente de que sean humanos o no humanos, deben tener igual derecho a la vida y la libertad.

Lo habitual en este último caso suele ser basarse en la capacidad de sentir como motor que genera intereses -entre ellos el de querer vivir- como criterio de peritaje sobre el valor de una vida u otra. Si uno no quiere perder la vida y entiende que una rata tiene ese mismo deseo en una calidad similar a la suya, es normal que considere un trato de equidad en base a ese entendimiento, y por ende no tenga clara la elección entre ambos individuos.

Sin embargo, a parte de la capacidad de sentir, uno se puede hacer otras preguntas que pueden ser relevantes para tomar esta decisión. Se me ocurren principalmente estos dos:

1. si la capacidad de sentir de estos dos individuos (el rattus norvegicus y el homo sapiens) es lo único que les define éticamente.
2. si los posibles efectos derivados de salvar una vida o la otra deben ser también considerados.

Para el 1º punto, seria importante preguntarse si la capacidad de sentir similar es la que genera intereses similares, o si los intereses –en este caso la intensidad de ganas en vivir- no dependen de otros factores añadidos.

Si nos ajustamos al dolor o al placer la cosa esta muy clara, pues parece que un rattus norvegicus y un homo sapiens en eso son iguales. Pero esto supone dejarse por el camino muchos matices que conforman esas sensaciones, dado que si bien la intensidad de las sensaciones es igual (o muy similar), no así la variedad y entendimiento de las mismas, que dependiendo del individuo será mayor o menor, y no solo entre especies, ya que también dentro de una misma especie existen diferentes sensibilidades y capacidades cognitivas, así como diferentes ganas de vivir.

También se pueden valorar otras cosas como por ejemplo la posibilidad de experimentar sensaciones placenteras durante mayor o menor tiempo. Si un individuos -sea de la especie que sea- tiene una esperanza de vida de 50 años, y otro de solo 2 años, éste podría ser un factor a valorar, porque el balance de años de disfrute es diferente de un caso a otro. También podemos valorar si al individuo que tiene mayor esperanza de vida le esperan penurias o tiene pocas posibilidades de sobrevivir como otro factor a añadir a la ecuación.

Para el 2º punto, deberíamos preguntarnos si debemos responsabilizarnos de los actos que realice otro individuo diferente de uno mismo. Si ciframos el acto en función de sus consecuencias -cosa bastante normal- podemos llegar hasta el punto de valorar esto, pues de salvarle la vida a uno u a otro también se derivan unos efectos colaterales u otros.

Por ejemplo, si salvo la vida de un zorro, es muy posible que este individuo se coma a las gallinas de un corral. Aunque no es tan sencillo como eso: si le salvo, puede comerse a las gallinas, o puede que no lo haga y muera, y si muere puede que no deprede a otros animales que a su vez son depredadores de otros animales, y al no estar él para depredarles, estos animales sobrevivirán y cazaran a otros animales, etc.

Parece que hagamos lo que hagamos esto va a traer consecuencias de las que podemos decidir responsabilizarnos o no. Si lo hacemos, nos encontramos con la imposibilidad de llevar a cabo el cálculo preciso de los efectos colaterales de un modo fiable como para obtener una certeza ética suficiente. Cuantos mas factores especulativos entran en juego, más aumenta el riesgo de equivocarnos en nuestra valoración.

Además, existen toda una serie de motivaciones emocionales que son difícilmente justificables a nivel ético que también operan en nosotros de modo decisivo, así que muy probablemente nuestra decisión racional no se correspondería con nuestra reacción de tipo emocional en una circunstancia como esa.

De modo que las implicaciones profundas de esa pregunta no sólo son difíciles de ser valorar en en un plano teórico, sino que ni siquiera tenemos la certeza de que la respuesta que obtubiéramos se ajustara a lo que haríamos en la realidad, de producirse ese remoto caso.