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jueves, abril 27, 2006

"DERECHOS SIMIESCOS", LA IGLESIA DIXIT


El grupo socialista acaba de presentar en el Congreso de los diputados una propuesta de ley que pretende la equiparación de derechos morales y legales entre los seres humanos y los grandes simios, lo cual supone la inclusión de estos últimos en la categoría de personas en el sentido de sujetos de derecho. Esta iniciativa se conoce como el Proyecto Gran Simio. Sus impulsores afirman lo siguiente:

"Hoy sólo se considera miembros de la comunidad de los iguales a los de la especie homo-sapiens. El chimpancé, el gorila y el orangután son los parientes más cercanos de nuestra especie. Poseen unas facultades mentales y una vida emotiva suficientes como para justificar su inclusión en la comunidad de los iguales".

En base a ello, consideran justa la equiparación moral de estos individuos respecto a los animales humanos. La iglesia ha criticado duramente esta iniciativa, igual que criticó hace unos años -y sigue criticando en la actualidad- la teoría de la evolución de Charles Darwin. Parece que quieren dejar bien claro que Dios creó al ser humano a su imagen y semejanza, y cualquier parecido con otras especies es mera coincidencia.

La prensa se ha hecho eco de las declaraciones del arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela, Fernando Sebastián, que tras el texto presentado por el grupo socialista comunicó su disconformidad, objetando lo siguiente:

"Me da risa. Por hacer el progre se puede hacer el ridículo […] no conceden derechos de persona a los niños sin nacer, y se los van a conceder a los monos [...] Esta es o una sociedad ridícula o dislocada […] para los monos habrá que pedir derechos de simios, derechos simiescos, pero no pedir derechos humanos ya que sería como pedir derechos taurinos para los hombres".

La argumentación del señor Fernando Sebastián es muy poco solvente. Prácticamente en cada una de las frases podemos encontrar una falacia diferente:

1. Me da risa. Por hacer el progre se puede hacer el ridículo.

Esta es una Falacia ad hominem.

Se llama así al argumento que en lugar de refutar la propuesta de otro individuo, tiene como objetivo desacreditarlo en lo personal. En este caso vemos como en una sola frase le ha llamado “progre”, que es una fórmula despectiva para referirse a los progresistas, y ridículo, que es un insulto fuera de toda discusión.

2. ...no conceden derechos de persona a los niños sin nacer, y se los van a conceder a los monos...

Aquí encontramos una Falacia por falsa disyunción.

Se produce cuando los términos presentados en la disyuntiva no son excluyentes, como en este caso, ya que el hecho de reconocer derechos a los grandes simios no va en detrimento de reconocer derechos a los no-natos. El objetivo de presentar ambas opciones como opuestas es invitar a que los oyentes a elegir, aún cuando no proceda ni exista necesidad de ello.

3. Esta es o una sociedad ridícula o dislocada.

Aquí hay dos falacias principales.

La primera se conoce como Sofisma patético, que consiste en apelar a las emociones y no a la razón de los oyentes, en este caso a base de advertir de la dislocación o corrupción de la sociedad de seguir por este camino.

La siguiente falacia se llama Conclusión desmesurada, y se produce cuando a partir de ciertas premisas –en este caso la petición de derechos para los grandes simios- se llega a ciertas conclusiones que van mucho más allá de lo que esas premisas permiten, aún cuando se presentan como la conclusión lógica de las mismas: asumir que la sociedad esta dislocada o es ridícula porque algunos individuos solicitan ampliar el círculo moral de consideración.

En este caso, el efecto emocional de la primera falacia está vinculado a la verosimilitud de la segunda.

4. ...para los monos habrá que pedir derechos de simios, derechos simiescos...

Esta se conoce como Falacia de ambigüedad.

Se produce cuando en un mismo argumento se emplea alguna palabra polisémica a la que se da sentidos diferentes, con el objeto de llegar a conclusiones falsas. El vocablo simiesco significa propio de simios, de modo que los derechos para los simios son simiescos. Pero esta palabra tiene marcadas connotaciones despectivas. Cuando se habla de algo simiesco a menudo se hace referencia a algo ridículo o esperpéntico, y la utilización de ese término en este contexto tiene una clara intención de desprestigio.

5. ...pero no pedir derechos humanos ya que sería como pedir derechos taurinos para los hombres.

Esta frase contiene elementos de dos falacias distintas.

Por una parte, la Falacia de non sequitur o de la conclusión equivocada es una denominación genérica para todas las falacias que tratan de llegar a una conclusión que no se sigue de sus premisas. En este caso, la discusión no es si se traspasan derechos taurinos (inexistentes) a los hombres, sino si se conceden derechos humanos a los grandes simios, aunque se pretenda presentar lo primero como una consecuencia lógica de lo segundo.

Por otra parte, la Falacia de consecuentiam o de valoración irrelevante tiene la intención de causar rechazo hacia una tesis por sus supuestas consecuencias desagradables, aunque sean irrelevantes para el tema en cuestión.


( pincha aquí para acceder a la página del Proyecto Gran Simio )

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